Así como las proteínas, los carbohidratos, las vitaminas y los minerales, un consumo equilibrado de grasas es indispensable para la buena salud y el bienestar del organismo.
Una alimentación equilibrada consiste en proporcionarle al organismo todos los nutrientes necesarios para que éste realice las funciones vitales y se mantenga en óptimas condiciones. Las grasas, comúnmente tildadas como nutrientes perjudiciales para la salud, constituyen uno de los grupos alimentarios para alcanzar dicho equilibrio. Sin embargo, es importante tener en cuenta que existen grasas que son más benéficas que otras y que éstas deben ser consumidas en una medida justa.
La grasa saturada contribuye al aumento de lipoproteínas de baja densidad (LDL) conocidas como colesterol “malo” en la sangre aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares. El colesterol puede ser consumido a través de alimentos y también lo produce el propio cuerpo a través de hígado.
La grasa saturada se encuentra en mayor proporción en productos de origen animal que vegetal. De los 65 gramos de grasa que debe consumir un adulto en un día, solo 20 gramos pueden ser de grasa saturada. Esto equivale a 30% de la grasa total. Dentro de este grupo se encuentran alimentos como productos lácteos, entre ellos la mantequilla, la leche entera, la nata y los quesos grasos; las carnes grasas, los aceites vegetales de coco y palma; los pasteles, dulces y fritos.
La grasa insaturada ayuda a disminuir los niveles de colesterol malo en la sangre. Se encuentra en mayor proporción en alimentos de origen vegetal. Hay ácidos grasos insaturados que son esenciales para el buen funcionamiento del cuerpo y no los produce el organismo sino que deben ser adquiridos por medio del consumo de alimentos.
Están formadas principalmente por ácidos grasos insaturados. Dentro de éstas se encuentran las grasas poliinsaturadas como el omega 3 y el omega 6, presentes en los pescados, las nueces, semillas de girasol y la mayoría de los aceites vegetales, los cuales ayudan a mantener los niveles de colesterol HDL, conocido como el colesterol bueno; y las grasas monoinsaturadas, presentes en las aceitunas, el aguacate, el aceite de oliva y el aceite de canola. Las grasas insaturadas son las más beneficiosas para la salud.
Los ácidos grasos trans se forman en el proceso de hidrogenación que se realiza sobre las grasas para utilizarlas en diferentes alimentos con el fin de solidificarlo. Un ejemplo de ello es la solidificación del aceite vegetal en estado líquido para la fabricación de margarina. Vale anotar que las grasas trans también pueden provenir de alimentos de origen animal y en este caso no resultan tan perjudiciales como las hidrogenadas.
Las grasas trans que se generan en este proceso de hidrogenación aumentan los niveles de colesterol malo y los triglicéridos, incrementando los riesgos cardiovasculares y otras enfermedades. Son las menos indicadas para el organismo, hasta el punto en que algunos estados de Estados Unidos, como California, prohibieron la utilización de grasas trans en los restaurantes.
Nuestra Margarina de canola Taeq es pionera en el mercado colombiano por sus excelentes características saludables. No es hidrogenada, por lo tanto es libre de grasas trans, es baja en grasa saturada y libre de colesterol.
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La cantidad promedio de grasa a consumir en un día es de 65 gramos* de los cuales 70% deben ser provenientes de grasas insaturadas y 30% de saturadas. Y además debes tener en cuenta que hay que consumir máximo 300 miligramos de colesterol.
*Esto aplica para niños mayores de cuatro años y adultos en una dieta de 2000 calorías diarias promedio.
Productos con canola
Bajos en grasa saturada
0% grasas trans
Fuentes de omega 3 y 6 (sólo los aceites)
Panadería
Bajos en grasa
Libres de grasa saturada y trans
Mermeladas
0% grasa
0% trans
Galleta Saltín integral
Baja en grasa saturada
Baja en grasa total