Aliñe el pollo con cebolla rallada, ajo, sal y pimienta. Luego cocínelo en el caldo y desmenúcelo. Con el caldo del pollo, prepare el arroz. Mida cuatro tazas de líquido, si es necesario, ajuste con agua.
Sofría en la mantequilla y el aceite la cebolla y el pimentón. Agregue las arvejas y la zanahoria, la pasta de tomate, la salsa soya y el pollo. Mezcle bien y añada el arroz cocido.
Para mezclar el arroz se debe dejar que este enfríe un poco.
Si se desea, pueden adicionarse aceitunas y salchichas picadas.
El arroz con pollo se debe hacer pocas horas antes de comerlo. El sobrante debe guardarse en la nevera, pues el pollo se descompone fácilmente cuando no se refrigera.