Cambiar hábitos no es imposible

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¡Nadie! Todos los grandes cambios requieren decisión, fortaleza y un gran esfuerzo. Y alcanzar el bienestar físico y mental es quizá uno de los cambios más difíciles que puede lograr una persona. Pero tienes la capacidad, tienes todas las herramientas para lograr lo que te propongas. Y debes tener en cuenta que -aunque las redes sociales e internet estén llenos de rutinas de ejercicios en casa y proyecciones que indican cuánto tiempo deberías demorarte- lo cierto es que todas las personas tenemos tiempos diferentes, ¡razón por la cuál, dichas reglas no le aplican a todo el mundo!

 

Entonces, respira hondo, que no es tan grave. No eres un súper humano, eres de carne y hueso y como tal, tienes limitaciones. Comienza poco a poco, para que así puedas darte cuenta cuáles son esas limitaciones y cómo las vas a vencer. O, bueno, no necesariamente a vencer, pero sí a aprender a vivir con ellas y lograr que como limitantes no se conviertan en impedimentos para tu bienestar físico.

 

Aunque tus planes tomen más de lo que calculaste, vas a poder vencer la inercia y también comenzarás a preferir las comidas saludables, aunque tome más tiempo. No importa. El tiempo que tome el camino es irrelevante, pues lo importante es que lo logres, y puedes hacerlo. ¡Resiste!

 

TAEQ puede acompañarte en este proceso brindándote los alimentos saludables que te permiten mantener una dieta balanceada, y a medida que comiences a alimentarte adecuadamente, tendrás más y más energía para dejar a un lado la pasividad y poco a poco comenzar a hacer ejercicio. ¡Métete en el tema! Pregúntate siempre sobre qué es la nutrición, aprende y persíguela. Consulta una pirámide nutricional, aprende a preparar comida saludable y no dejes de conocer cuál es la relación entre el deporte y la salud.   

 

Y, no, no tienes que correr y pagar un semestre en un gimnasio al que nunca más volverás. Puedes comenzar por caminar cerca a tu casa o al lugar donde trabajas. Asegúrate de hacerlo todos los días, no pierdas la frecuencia, y tampoco te excedas. Puedes comenzar con 20 minutos, luego 30, y 40… y comenzarás a ver cómo el cuerpo te pide más y más, y cuando vuelvas a pensar en el tema otra vez, te sorprenderá la mejora en tu estado físico, y te sorprenderá aún más el cambio en tu estado de ánimo. Habrás conseguido bienestar y calidad de vida.

 

Calma. Y tiempo al tiempo, que nadie lo apura a uno, sino uno mismo. Y no hay ningún afán, de verdad que no.