¿Cómo alcanzar la meta del equilibrio en la alimentación y el deporte?

slider

Natalia Arbelaez es triatleta y embajadora de nuestra marca desde hace 1 año. Su vida ha estado unida al deporte, al inicio de forma aficionada en el fútbol y luego, después de la universidad, con el crossfit. En cierto modo, el triatlón fue un feliz accidente que hoy la tiene compitiendo en pruebas nacionales y, sobre todo, con sigo misma. Hablamos con ella y esta es su historia de empuje y mucha pasión por vencer límites.

 

  1. ¿Por qué eres deportista en la vida?

NA- Es mi pasión. El deporte no es mi trabajo, pero sí es parte fundamental de lo que hago y soy en este momento. El deporte me ha dado muchísima disciplina, me ha enseñado el valor de la perseverancia, la constancia. Me encanta desafiarme constantemente, superando esos límites mentales y barreras que muchas veces nos ponemos y que se quedan en nuestra mente sin dejarnos avanzar. Por eso escogí esto como parte del eje central de mi vida.

 

  1. ¿Fue difícil al comienzo?

NA- Todo al principio es difícil mientras te adaptas a lo que estás haciendo. Yo empecé desde cero, nunca había hecho ninguno de los tres deportes que hacen al triatlón. Y fue todo un proceso de aprender y conectarme más con mi cuerpo. Ir mejorando poco a poco, perdiendo miedos que tenía en el principio, pero sigo en ese proceso de aprendizaje. Pienso que siempre hay mucho por mejorar y siempre estoy en ese proceso de conocimiento.

 

  1. ¿Cómo lo lograste?

NA- Lo logré haciendo algo que realmente me apasionaba hacer, y viéndolo mucho más allá de algo físico para verme flaca y quemar calorías. Cuando dejé de ver el deporte como un castigo para quemar lo que me comí, comencé a disfrutar mucho más de él. Lo vi como un proceso para conocer gente, conocerme y llevar mi cuerpo al límite.

 

  1. ¿Desde cuándo entrenas?

NA- He hecho deporte toda mi vida. No de forma tan disciplinada como lo hago en este momento, desde que estoy en triatlón. Jugué fútbol durante toda la universidad, pertenecía al equipo de la institución y tuvimos la oportunidad de participar en dos juegos nacionales universitarios. Desde ese momento comencé a coger cierta disciplina que -de alguna forma- me ha ayudado a estar donde he llegado en este momento. Me tocaba ser muy disciplinada para poder entrenar al medio día, en lugar de descansar durante la hora del almuerzo. Había que hacer el sacrificio. Ahí empezó mi proceso. Cuando me gradué de la universidad hice mucho CrossFit, e iba al gimnasio pero nada constante. Oficialmente empecé en triatlón hace dos años y medio, más o menos.

 

  1. ¿Cuándo te inclinaste en los deportes por los que compites?

NA- Hace dos años y medio, cuando empecé oficialmente con Triatlon. Antes hacía CrossFit muy juiciosa y participaba en competencias. Luego llegó un punto en que quise hacer algo diferente, y coincidió con que llegó a Colombia una franquicia de triatlón muy famosa que se llama Ironman, que la trajeron a Cartagena, y yo empecé en marzo del 2017. Me inscribí en esa carrera sin haber empezado a entrenar triatlón solo porque quería hacerlo. La carrera consta de nadar 1.900 metros, montar 90 kilómetros de bicicleta y rematas con media maratón. Todo eso en el menor tiempo posible. Ahí fue que empezó mi preparación, con esa carrera de media distancia. De ahí en adelante comencé a hacer diferentes distancias en triatlón y a competir en diferentes carreras, también de atletismo y ciclismo que también me gustan muchísimo. Eso es lo bacano del triatlón, que te da la oportunidad de diversificar muchísimo. Uno realmente no se aburre, todo el tiempo podés hacer cosas diferentes.

 

  1. ¿Cuándo adquiriste el hábito de vida por el cuál hoy eres reconocida?

NA- Yo comencé con todo este tema de llevar una alimentación más consciente y de convertir el ejercicio en una rutina -un hábito como tal- hace más o menos cuatro años. Después de vivir cinco meses en Estados Unidos, sin cuidarme con la comida y sin hacer ejercicio, faltando seis meses para volver a Colombia me entró ese afán por mejorar mi alimentación. Al principio era una necesidad física porque me subí unos kilitos. No me sentía cómoda con lo que veía en el espejo y por eso me propuse alimentarme mejor y empezar a hacer más ejercicio. Y empecé solita, haciendo ejercicio funcional en la casa. Luego, cuando llegué a Colombia, quise seguir con la misma rutina y empecé a leer mucho sobre nutrición, a buscar recetas saludables y a experimentar mucho más en la cocina. Quería hacer ejercicio prolongado, pero como tenía un trabajo de tiempo completo, no me alcanzaba el tiempo, y comencé a levantarme a las 3:45 de la mañana a hacer una rutina rápida de 45 minutos en la casa, me iba a trabajar y volvía como a las 7 de la tarde directo a dormir. Ahí empecé a cogerle amor al deporte. Y llegó un punto en que empecé a ver más allá del aspecto físico y empecé a enfocarme en ese equilibrio que uno logra cuando empieza a hacer del ejercicio y la alimentación parte de su día a día. Empezar a ver la comida, no como lo que me iba a permitir adelgazar y tener el cuerpo que quería en ese momento, sino más bien como algo que tiene que ver con la salud. Decidí renunciar al trabajo porque no estaba muy contenta con lo que estaba haciendo, al tiempo en que compartía en redes todo lo que había aprendido desde que había vuelto a Colombia en cuanto a recetas y lo que leía en los libros de nutrición. Y ahí empezó todo este cuento de compartir con la gente todo este estilo de vida, pero a partir de una experiencia 100% personal.   

 

  1. ¿Cuál es tu siguiente meta en términos deportivos?

NA- En triatlón tengo tres carreras de media distancia por hacer donde recorremos 1900 metros de natación, 90 kilómetros de bicicleta y 21 kilómetros de atletismo. Mi objetivo a mediano plazo es poder quedar en un top tres en mi categoría en grupo por edades en las tres carreras. Y en algún momento poder clasificar al mundial de Ironman 70.3. También me estoy preparando en natación para nadar 5 kilómetros en aguas abiertas en agosto.

 

  1. ¿Cómo se logra el equilibrio en la alimentación y la actividad física?

NA- Se trata de entender por qué estamos haciendo lo que hacemos. Por qué decidimos hacer actividad física y alimentarnos mejor. Cuando somos conscientes del beneficio para nosotros, de cómo afecta lo que consumimos en nuestro cuerpo y cómo el deporte y el movimiento pueden ayudarnos a llevar una vida más sana. O, por el contrario, si somos sedentarios, cómo puede afectarnos en un futuro es lo que nos hace crear consciencia de que hay que equilibrar un poco esas dos partes, y decidir que le vamos a dar importancia a ambos.

 

  1. ¿Cómo lo lograste tú?

NA- Yo le doy más importancia al deporte porque es algo que realmente me apasiona, me encanta hacerlo y trato siempre de llevar una alimentación balanceada, lo normal. Pero sin llevarlo a los extremos. Para mí es más importante cuidarme que salir con amigos o salir por ahí. Ese es mi equilibrio, poder estar haciendo y dedicarle el mayor tiempo posible a algo que realmente me apasiona.

 

  1. ¿Y cómo lo logra una persona que no es deportista ni suele comer equilibradamente?

NA- Todos comenzamos de menos a más. No crecí siendo deportista y comiendo saludable toda mi vida, fue un proceso que empezó con la intención de tener un cambio físico, de verme un poco diferente y como una aceptación de mi cuerpo al verme como me quería ver. Ese fue mi punto de partida para crear consciencia sobre lo que estaba consumiendo y de incluir el movimiento dentro de mi día a día. No es de la noche a la mañana, y no podemos pretender que nos vamos a enamorar del deporte y la alimentación saludable. Hay que hacer pequeños cambios, poco a poco, que a la larga se convertirán en un hábito. Eso cambios inmediatos y muy, muy grandes, no funcionan porque no se pueden soportar en el tiempo. Cuando menos nos demos cuenta ya habremos generado ciertos cambios que nos llevarán a una alimentación más saludable en el día a día y a hacer del ejercicio un estilo de vida, sin que se sienta una obligación. La única forma de cambiar el chip es empezar de a poquito con una verdadera meta que te impulse a querer hacer esos cambios.

 

  1. ¿Cuál es tu tip recomendación para poder resistir, y no vencerse?

NA- ¡Hacer pequeños cambios! ¡Poco a poco! Así es como se reversan los hábitos negativos y los remplazamos por hábitos positivos. Hay que ponerse metas que uno sabe que realmente va a poder cumplir.

 

  1. ¿Cómo sabe una persona cuáles son sus propios tiempos para poder llegar a este equilibrio?

NA- Es muy difícil y no existe una receta que se deba seguir. Lo principal es empezar a incluir algo que realmente nos apasione en el día a día. Y poco a poco se va encontrando ese equilibrio en tu entorno.

 

  1. Por favor, fa Ddame la receta para tu desayuno favorito.

NA- Pancakes de avena y banano, que llevan 3 cucharadas de avena en hojuelas, 2 huevos completos, 1 cucharada de yogur griego, medio banano, un chorrito de leche, mucha canela, a la licuadora y luego las pongo en una sartén con forma de pancakes y mucha miel. ¡Listo!

 

  1. ¿Qué le aporta TAEQ a tu vida?

NA- TAEQ es una marca con la que me siento identificada desde hace mucho tiempo por el hecho de que trata de cultivar en nosotros los consumidores algo más allá de restricciones, sino que nos invita a llevar un estilo de vida saludable y sin extremos. Eso es lo más bonito que logra transmitir TAEQ.

 

15. ¿Cuál es tu siguiente meta en términos deportivos?

En triatlón tengo tres carreras de media distancia por hacer donde recorremos 1900 metros de natación, 90 kilómetros de bicicleta y 21 kilómetros de atletismo. Mi objetivo a mediano plazo es poder quedar en un top tres en mi categoría en grupo por edades en las tres carreras. Y en algún momento poder clasificar al mundial de Iron Man 70.3

 

16. ¿Por qué eres deportista en la vida?

Es mi pasión. El deporte no es mi trabajo, pero sí es parte fundamental de lo que hago y soy en este momento. El deporte me ha dado muchísima disciplina, me ha enseñado el valor de la perseverancia, la constancia. Me encanta desafiarme constantemente, superando esos límites mentales y barreras que muchas veces nos ponemos y que se quedan en nuestra mente sin dejarnos avanzar. Por eso escogí esto como parte del eje central de mi vida.

 

17. ¿Fue difícil al comienzo?

Todo al principio es difícil mientras te adaptas a lo que estás haciendo. Yo empecé desde cero, nunca había hecho ninguno de los tres deportes que hacen al triatlón. Y fue todo un proceso de aprender y conectarme más con mi cuerpo. Ir mejorando poco a poco, perdiendo miedos que tenía en el principio, pero sigo en ese proceso de aprendizaje. Pienso que siempre hay mucho por mejorar y siempre estoy en ese proceso de conocimiento.

 

18. ¿Cómo lo lograste?

Lo logré haciendo algo que realmente me apasionaba hacer, y viéndolo mucho más allá de algo físico para verme flaca y quemar calorías. Cuando dejé de ver el deporte como un castigo para quemar lo que me comí, comencé a disfrutar mucho más de él. Lo vi como un proceso para conocer gente, conocerme y llevar mi cuerpo al límite.