Dime Qué Sientes Y Te Diré Qué Antojo Tienes.

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Todos los antojos del mundo tienen una personalidad. Algunos llegan a gritando a tu cabeza, intensos y sin pausa. Algunos más tímidos y misteriosos. Y otros, no se definen del todo.
 Pasa todo el tiempo. 

Detrás de cada uno de ellos puede existir un grito de nuestro organismo por algo que necesitamos y por eso traemos algunos datos para sepas cómo actuar frente a un antojo y de paso también, te dejamos un postre: ¡Pequeñas recetas que pueden sacarte de apuros!

Todos los antojos del mundo tienen una personalidad. Algunos llegan a gritando a tu cabeza, intensos y sin pausa. Algunos más tímidos y misteriosos. Y otros, no se definen del todo.
 Pasa todo el tiempo.

Detrás de cada uno de ellos puede existir un grito de nuestro organismo por algo que necesitamos y por eso traemos algunos datos para sepas cómo actuar frente a un antojo y de paso también, te dejamos un postre: ¡Pequeñas recetas que pueden sacarte de apuros!
 
Empecemos. 

Bienvenidos sean todos al mundo de los antojos.

 
Para entender un antojo, primero hay que hacer una pausa, leerse a uno mismo y responderse las siguientes preguntas: ¿Cómo me siento de ánimo hoy? ¿Tengo hambre o tengo sed?

Son preguntas sencillas pero esenciales para encontrar la naturaleza de un antojo. Porque sí, sentir hambre y tener antojos no son necesariamente sinónimos.  Un antojo puede significar una falta de nutrientes si estás en una alimentación restrictiva pero también, puede ser que sientas una carencia emocional que tratas de llenar con alimentos (y normalmente no son los más saludables los que llegan a tu cabeza).

También puede ser que necesites energía y tu cerebro la está pidiendo, es decir: ¡Realmente sientes hambre!

O puede ser algo del ambiente en el que te encuentras. El olfato y el recuerdo de los sabores que pueden estimular tu apetito.
Los sabores son percibidos principalmente por el olfato, el paladar y la lengua y en ella habitan más de 10.000 papilas gustativas, las responsables de enviar a tu cerebro los estímulos que se traducen en sabores. En resumen, los sabores viven en tu cabeza y sí, tu antojo vive en tu cerebro.

En fin, miles son los factores que pueden causarte un antojo pero... ¿Cómo diferenciarlos? ¿Cómo saber cuándo es hambre, cuándo es sed y cuándo es un antojo emocional?

No te preocupes, acá traemos algunos tips y recetas que pueden ayudarte a vencer ese momento de confusión.

Por ejemplo, el hambre, cuando es hambre realmente y no un antojo, se manifiesta a través de síntomas físicos como una sensación de vacío en el estómago que aumenta poco a poco.
Tiene otra característica: No se te viene a la cabeza ningún alimento en específico, cualquier comida podría satisfacerte. Y viene con un plus; no te deja culpas cuando terminas de comer.

Si sientes algo de esto, felicidades: ¡Es hora de comer!

Ahora, si por el contrario, sientes que se te hace agua la boca repentinamente y que es una urgencia de vida o muerte comer ese alimento en particular, y de paso, al terminar te deja con una sensación de culpa y llenura; ¡Todos esos son síntomas de un antojo! 

Y aun así puede ser difícil saber cuál es cuál, así que tranquilo, también tenemos algunas cosas que pueden ayudarte en estos momentos de confusión.
 

Por ejemplo, distraerte en actividades que te gustan pueden ayudarte a manejar ese momento. También, una manera de acabar con los antojos puede ser tomar agua, ya que muchas veces confundimos la sed con hambre.  
Disminuir el consumo de café, chocolate o azúcar puede ayudarte ya que estos alimentos estimulan el apetito.

¡Y ahora el postre!

 

Si llegaste hasta acá y el hambre persiste, puedes averiguar cómo hacer hamburguesas caseras y saludables con nuestra receta de mini hamburguesas vegetarianas o la receta creada por @toucheffit de rollitos de queso pera y tomate 

rollitos de queso pera y toma

Otras recetas increíbles que pueden ayudarte cuando quieras algo de sal, es nuestra receta de ceviche de camarones o la receta creada por @anewfitlife_ de rollitos de perro caliente.

rollitos de perro caliente

También puedes consentirte con algo dulce, sin embargo, en nuestra alimentación debemos limitar el consumo de azúcares y dulces, pues su consumo en exceso se relaciona con el desarrollo de enfermedades. Para calmar este antojo puedes probar chocolate amargo, pasas o arándanos, o darle a tu cuerpo azúcares de origen natural, con frutas y lácteos,

puede ser con unas tostadas francesas rellenas de peras caramelizadas.

 ¿Cómo se preparan estas tostadas francesas? Averígualo preparando la receta creada por @natyarbelaezs

 

tostadas francesas

 

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